Tratamiento para Anemia Falciforme en los niños.

 










Autora: Milena Fonseca Brenes

     La anemia de células falciformes es hereditaria, lo que significa que se transmite a los hijos por los genes. Para que un hijo la padezca, cada uno de los padres debe ser portador del rasgo falciforme o padecer la enfermedad1.
     Un niño con anemia de células falciformes tiene un gen de la hemoglobina defectuoso hereditario2. A diferencia de los eritrocitos normales que se desplazan de manera fácil por los vasos sanguíneos, las células falciformes suelen ser duras y puntiagudas y a la vez más propensas a retenersen internamente en estos vasos sanguíneos, provocando un obstáculo en el flujo de sangre, produciendo altos niveles de dolor.
    No existe tratamiento conocido para la anemia producida por células falciformes. El trasplante de médula ósea es el único procedimiento hasta el momento que regula los síntomas y ayuda a conservar la hemoglobina en niveles cerca de los normales y a evitar algunas de las complicaciones de esta enfermedad. Este método mejora el desarrollo y el bienestar del niño y en particular previene la insuficiencia cardíaca y los defectos óseos. Para esto el niño requiere de un donante de médula ósea compatible sin que exista opción del rechazo. A pesar de esto siempre el niño puede sufrir riesgos durante el procedimiento que afecten su salud en diversas formas.
   Aunque no exista una cura total para este trastorno, los niños con anemia de células falciformes consiguen llevar una vida comparativamente normal. Prevalecen  muchos medicamentos que les ayudar atenuar el dolor con dosificaciones de penicilinas y distintos antibióticos que les evita muchas de las infecciones. La penicilina puede ayudar a prevenir las infecciones graves producidas por el neumococo, la bacteria que más frecuentemente causa infecciones graves como sepsis (una infección grave de la sangre), meningitis y neumonía4.
  Lo recomendable para niños hasta 5 años de edad poseedores de esta anemia suministrar generalmente dos dosis diarias de penicilina, además de complementarlos con complejos vitamínicos y ácido fólico principalmente que ayuda en la formación de cromosomas nuevos. También para niños que desarrollan complicaciones severas incluyendo síndrome torácico, pueden tratarse con transfusiones de cromosomas.
    Gracias a los avances en el diagnóstico y tratamiento anticipados, la mayoría de los niños nacidos con esta enfermedad crecen y tienen una vida relativamente sana y productiva.



Bibliografía.
1.      García V, Felipe; Domínguez, Martha C.: Las hélices páralelas: Una visión crítica de la era genómica y postgenómica. Universidad del Valle, 2003. P. 154.
2.      Gómez, Juan F; Gómez, Luis F; Quevedo, Augusto: Pautas de Tratamiento en Pediatría. 4ta. Edición. Universidad de Antioquía. P.333.
3.      Restrep, A.. Fundamentos de Medicina. Hematologia. Editorial. Corporación para investigaciones biológicas. Medellín. Colombia. et a. (1992). Pag. 97-101.
4.      Rodriguez, J.M. Medicina al día. Avances sobre Anemia Falciforme. Acta Medica Dominicana. Vol 20. N. 6. En: http://www.bvs.org.do/avance.htm.
5.       Rodríguez, W, y Saenz, G. R. Haplotipos de la hemoglobina S: Importancia epidemiológica, antropológica y clínica. Revista del Colegio de Microbiólogos y Químicos Clínicos de Costa Rica(1995). Artículos de Educación continua disponible en línea. Vol 5. (GPC 1, 14-15). En: http://www.ucr.ac.cr/-gacetapc/HAPLO.htm.

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